ACTO III

ACTO III

Una detrás de otra, una y otra vez, caen gotas de lluvia
en la  jaula gobernanta de mucho cristal y hierro,
la  pájara nocturna observa el aire libre de afuera,
llueve sin viento notable, fornidas gotas caen gordas,
una detrás de otra en el cristal vertical, el esperma ballena,
el universo marca cadencia multidireccionada,
al paso del grado de calor de la persecución en carrera,
que invade a caballo, el espacio en energía adversa,
enfrenta de acoplo entre electricidad, apoyo, fuerza, 
espacio por donde corre la cafetera-habitáculo,
de cristal y hierro, moderna y automática,
entre parada y parada, corre que corre,
de costado, el ojo observando la gota caída.

No se aplasta, la gorda
cae dando botes de alegria, se abalanza,
 corre tan rápido que pasa de gota gorda al diminuto átomo,
una única siembra hace media vida  del óvulo convencido,
fecundado ovario,
embrión en la flor que se abre,
 es su semilla.

Suelo mojado por donde germina el hibisco, la rosa…
amarillenta gayomba de olor, jinete en su caballo: es la danza.
Antes de la penúltima parada ni gota desde el cielo, el cristal seco,
la  pájara ve el cielo despejado, en un cambio de vientos.


Abdoulaye Bilal Traoré -Andantino de renacuajos-


Comentarios

Entradas populares de este blog

Mendigo

PUNTO DE VISTA: Carta de un senegalés para España

Marcelino, de la boca de Josefina